Foucault y la antiguedad clásica: (nota de lectura)

Image

 

Miller, Paul Allen. Postmodern Spiritual Practices: The Construction of the Subject and the Reception of Plato in Lacan, Derrida, and Foucault. Columbus: Ohio State Univ. Press, 2007.

Foucault se intereso mucho en el ultimo decenio de su vida por el estudio de textos clásicos de la antiguedad grecolatina. Este interés se origina sin duda en el proyecto de una historia de la sexualidad, para derivar últimamente en una reflexion sobre los origenes y desarrollo del “cuidado de sí” como matriz del concepto moderno de subjetividad.

Wolfgang Detel (Foucault and Classical Antiquity: Power, Ethics, and Knowledge. Cambridge, U.K.: Cambridge University Press, 2005) estudió las tesis de Foucault sobre la antiguedad desde un punto de vista filológico y crítico, y concluye que es necesario no solo corregir a Foucault no solo desde el punto de vista de su conocimiento limitado de la antiguedad clasica, sino sobre la naturaleza de su proyecto mismo.

Miller parte del punto de vista opuesto. Su proposito es utilizar el conocimiento de los clasicos como un vía de acceso a la interpretacion del pensamiento de Foucault, y de otros pensadores postmodernos franceses, en particular Lacan y Derrida. Según Miller, la razon principal de la vulgarizacion y deformacion del pensamiento postmoderno en los Estados Unidos (la famosa “French Theory” a la que François Cusset dedica un libro apasionante) es el desconocimiento de las clásicos por parte de filosofos y crítico literarios, los principales expositores de las teorías de Foucault y de los otros pensadores franceses contemporáneos en los Estados Unidos.

Miller presenta dos tesis principales. La primera, mas circunstancial, afirma que el conocimiento de los clásicos es un lugar comun de la clase intelectual francesa del periodo de la posguerra. Los jóvenes candidatoss a estudios superiores en las humanidades debían completar estudios de griego y latin ya en la escuela secundaria. Su educacion posterior, particularmente en la École Normale , tambien incluía una dosis respetable de estudios clasicos. Esto hacia posible que especialistas y no especialistas tuvieran un lenguaje comun. Ello no explica, sin embargo, el porque de la eleccion de los clásicos como un terreno para dirimir cuestiones de filosofia contemporánea. Esta explicacion es presentada en el capitulo segundo, donde Miller muestra como temas de la tragedia griega fueron utilizados en el periodo de pre-guerra y durante la misma ocupacion para vehiculizar polémicas intelectuales y políticas.

Miller adopta la hipótesis de un vinculo estrecho entre el surgimiento del neo-clasicismo en Europa Occidental y el rechazo de la sociedad burguesa liberal generalizado tanto en la izquierda como en la extrema derecha del periodo de la postguerra: “la atracción de los clasicos en este contexto, es, en todos los casos, el llamado a un universal intemporal que sirva de medida para juzgar toda la bajeza del presente decadente” (p. 27-28). En este contexto, los clasicos pasan de ser objetos de investigación filológica e histórica, y se convierten en mitos a-historicos y monumentos universales. Luego de analizar Las Moscas de Sartre y Caligula de Camus, Miller dedica la ultima parte de este capítulo a Antígona de Jean Anouilh, obra que reaparecera mas tarde en la obra de Lacan, y por esta vía, influenciará el pensamiento de Foucault y de Derrita. Miller concluye el capítulo afirmando:

Existen una serie de relaciones genealógicas definidas, aunque complejas y sobredeterminadas, que puede ser establecidas entre los intereses que se manifiestan en la escena teatral neoclásica en Paris en la década de los 40 hasta las conferencias dictadas por Foucault en el Collège de France en la primera parte de la década de los 80. Estos lazos, por indirectos que sean, pasan explicita mente por Lacan y Derrida (60).

El capítulo tres esta dedicado a la lectura del Seminario VII (“Etica del Psicoanalisis”, 1959-60) de Lacan. Miller postula que este al igual que el Seminario VIII (“La Transferencia”, 1960-61) tuvieron una influencia mayor aunque no necesariamente explicita sobre la obra de Derrida, Kristeva, Irigaray y Foucault. El Seminario VII dedica una treintena de paginas al comentario de Antigona, mientras que en el Seminario VIII Lacan vuelca su atencion al Simposio de Platon. Segun Miller, Lacan encuentra en Antigona el paradigma para una etica de auto-transformacion que trasciende el dominio historicamente y politicamente ordenado del principio de placer (68). Pero a diferencia de la Antigona de Anouilh, en la cual la falta de decibilidad hace de la accion de Antigona un acto gratuito, la Antigona de Lacan esta “inmersa en las posibildades del momento” (66).

Miller ve cuatro razones principales para el interes de Lacan por Antigona. En primer lugar, el deso de responder criticamente a Anouilh. En segundo lugar, el interes obvio de todas la facetas del mito de Edipo para el psicoanalisis. Tercero, la centralidad de Antigona en la reflexion sobre la naturaleza y fundamento de nuestra substancia etica para el pensamiento posthegeliano (Antigona tiene un rol importante en la Fenomenologia del Espiritu de Hegel, y Lacan habria sido uno de los concurrentes a las famosas conferencias de Kojève). Por ultimo, el parentesco entre la catarsis de la tragedia griega y la freudiana que hace que el estudio de la tragedia no pueda ser indiferente para un explicacion psicoanalitica de la cultura y de la etica.

Contra la opinion de otros especialistas, que rechazaron de plano la version de Lacan por supuestos errores filologicos, Miller afirma que la version de Lacan solo contiene errores menores, que en buena medida pueden ser explicados por errores de transcripcion de las grabaciones de sus conferencias, y que no afectan la plausibilidad de la interpretacion. Buena parte de este capitulo, asi como del capitulo siguiente, estan dedicados a reconstruir la interpretacion Lacaniana sobre bases filologicas mas solidas y que toman en cuenta las ultimas tendencias en la interpretacion del texto griego original. Aunque interesante en si, estas secciones no contribuyen esencialmente a la tesis principal. Lacan pudo haber sido influyente en el pensamiento de sus contemporaneos aun si sus tesis son filologicamente incorrectas.

La enseñanza fundamental que Lacan recogería de Antigona sería, segun Miller, que

la verdadera accion ética no reproduce simplmente la ley Simbolica, sino que introduce algo nuevo en lo Real, crea un lugar para nuestra existencia. Analisis es un preludio para la accion moral en tanto que tal, porque hace visible nuestro deseo, como una relacion a la ley. El ‘no’ de Antigona, aparece como una demanda dirigda a la Ley de Creon, a lo que Lacan define como el Otro, pero su demanda es solo autentica en relacion a esa Ley…En la lectura de Lacan, Creon no es la antipoda de Antigona, sino su condicion de posibilidad (84-85)

Y mas adelante concluye: “Lacan trata de crear una ética que no se aviene a un sistema moral prexistente pero tampoco se deleita en un solipsismo autoritario” (97). Este es el complejo de problemas que tanto Derrida como Foucault heredaran y retrabajan desde sus ópticas particulares.

Derrida ocupa un lugar fundamental en la argumento de Miller, ya que si bien Foucault se intereso por la obra de Lacan en repetidas oportunidades a lo largo de sus escritos y especialmente en los comienzos y finales de su vida intelectual, Miller tiene que mostrar que este interes esta ligado a un interes comun por los clasicos. Pero, las referencias a la filosofía y a la literatura griega que encontramos en la obra de Foucault no exceden las que podemos esperar de un académico de su formación, volviendose significativo solo en el segundo volumen de la Historia de la Sexualidad y en las conferencias dictadas en ese periodo. En consequencia, en el capítulo cuarto, Miller analiza en paralelo los escritos de Derrida que se corresponden con los intereses clasicos de Lacan (La Farmacia de Platón, La Carta Postal) y el ensayo critico ‘Cógito e Historia de la Locura‘ dirigido contra Foucault, buscando asi cimentar en forma transitiva la idea central de su libro.

El capítulo sexto esta dedicado a Foucault y a su lectura del Alcibiades que tiene un rol central en el ciclo de conferencias del año 1982, publicado postumamente bajo el título L’Hermeneutique du Sujet (Paris, 2001). Aunque este dialogo de Platón es considerado un apocrifo, en la antiguedad era considerado genuino y servia generalmente como introducción al estudio de la filosofía platónica. Tanto Foucault como los lectores de la antiguedad apreciaban este texto por ser su tema central el ‘cuidado de si’ y la relación entre ‘cuidado’ y ‘conocimiento’ de si, ambos entendidos en el contexto amplio de la actividad del ciudadano en la polis. Miller relaciona el “giro ético” del pensamiento de Foucault con su encuentro con la obra de Deleuze y especial con la lectura de la Logique du sens (1969), que constituye segun MIller un manifiesto antiplatonista, y que Foucault comenta en “Teatrum philosophicum” (1970) (Dits et Ecrits, II, p. 75-99). Sin embargo, Miller no profundiza esta hipótesis, pasando sin mayores preambulos al conflicto sordo entre Foucault y Derrida, que comienza con la critica de Derrida a la interpretacion de Descartes en Historia de la Locura y prosigue a lo largo de su obra (183). Foucault explicitamente rechaza la critica derrideana de la escritura, y en forma mas implicita critica la figura del ‘farmakon’ que Derrida coloca en el centro de su interpretación. Este conflicto tambien puede explicar el interes de Foucault por el estoicismo. En su conversaciones con Dreyfus y Rabinow en Berkeley en 1983, Foucault habla extensamente de los “huppomenata”, diarios o cuadernos donde un publico griego educado recogia citas, extractos de libros, ejemplos tomados de la vida de personages famosos, anecdotas, aforismos y reflexiones, en suma, un tesoro que servia para poner en practica la reflexion y para luchar contra defectos propio o obstaculos. Aqui la escritura aparece en un rol directamente opuesto al rol que le asigna Derrida en su lectura de la obra de Platon (Miller, p. 188; Foucault, Dits et Ecrits, IV, 625-626). Mientras que Derrida se mantiene en el ámbito del pensamiento filosófico tradicional, Foucault se interesa por las prácticas de vida como mecanismo de constitución de la subjetividad. Foucault repite estos temas en sus cursos de 1982-1983 (publicados recientemente bajo el titulo Le Gouvernement de soi et des Autres, Paris, 2008), analizando la Septima Carta de Platon, que contiene una discusion sobre el origen y valoracion de la escritura. Foucault declara empáticamente que el texto en 341 c-d no indica el origen del logocentrismo (es la tesis que defiende Derrida). Foucault dice: Platon no rechaza la escritura en nombre del logos, sino de algo positivo, en nombre de tribe, es decir, ejercicio, y laboriosa relacion a si mismo (Miller, 194 parafraseando Foucault, Le Gouvernement, p. 232). Sin embargo, otros textos platónicos, el Fedro en particular, parecen vindicar la lectura de Derrida. Y los intentos de Foucault de ofrecer una lectura alternativa de Fedro son considerados por Miller como un tour de force .

Finalmente, la hipotesis que el conocimiento de los clásicos es indispensable para enteder el desarrollo del pensamiento de Foucault pierde mucho de su lustre. A medida que avanza el argumento, este se enrieda en discusiones internas a la generación filosófica que sucedieronn a Sartre y Mearlau Ponty en el la arena intelectual. El interes por la cultura clásica que despierta en el ultimo Foucault no es excepcional y puede ser explicado como parte de una dinámica interna de su pensamiento, desencadenada por los estudios de Historia de la Sexualidad, vol I. La explicación con Lacan y con Derrida puede o no ser parte de este proceso, pero puede, en fin de cuentas, ser simplemente un meandro secundario en la argumentación.

Aquellos interesados en este tema pueden tambien consultar el libro de Miriam Leonard Athens in Paris: Ancient Greece and the Political in Postwar French Thought (Oxford: Oxford University Press, 2005.) que es una de la fuentes del libro de Miller. Leonard menciona la importancia de la obra de J. P. Vernant. P. Vidal Nacquet y otros estudiosos de la civilizacion griega activos en el periodo formativo de la obra de Derrida y de Foucault, y el contexto político subyacente a estos trabajos sobre el origen de la democracia antigua.

Se puede leer en Internet el primer capítulo en el sitio de la editorial.

About these ads