El orden del discurso (nota de lectura)

En su discurso inaugural de la cátedra de ‘Historie des systèmes de Pensé’ en el Collège de France, Foucault define su postura y metodología en oposición a la “historia tradicional de las ideas”. Esta se caracteriza por la búsqueda de la creación, la unidad de una obra, época o tema, por la búsqueda de la originalidad y por ultima, de la significación oculta (L’ordre du discours, p. 56). A la búsqueda de la creación, Foucault opone la noción del discurso como evento. A la idea de unidad de una obra, la idea de una serie. A la originalidad, la idea de regularidad. Y a la noción de significación, la búsqueda de las condiciones de posibilidad. Este punto de vista representa un análisis del discurso en su materialidad (p. 10), o en su realidad.

Esta materialidad tiene dos niveles. Por una lado, Foucault afirma que todo discurso existe en el contexto de un sistema de regulaciones, de mecanismos restrictivos o como el los denomina también, de rarefacción. Todo discurso por lo tanto refiere a estos mecanismos. Significativamente Foucault no afirma que un discurso existente refiere a los discursos excluidos, tal como lo hiciera Bakhtin con la noción de polifonía. Se contenta en este contexto con señalar que el modo general de producción de discursos es la rarefacción de los mismos, su encauzamiento por una serie de mecanismos. Estos se dividen en tres categorías:

1) Procedimientos de Exclusión:
Existen tres procedimientos de exclusión. Por un lado la prohibición simple y llana (p. 11). Por otro lado la división y el rechazo (p. 12), procedimiento cuyo ejemplo fundamental es la división de los discursos en cuerdos y locos, y la consiguiente exclusión de estos últimos (tema estudiado por Foucault en Folie et Déraison) y por fin el procedimiento de la división de discursos en verdaderos y falsos (p. 15), tema que lleva a la hipótesis de una ‘volonté du savoir’, es decir, a la pregunta porque el ser verdadero o falso es algo pertinente para un discurso.

2) Procedimientos internos de regulación:

Pertenecen a este,

(a) el comentario de un texto supuesto fundamental, que implica la posibilidad de generar nuevos discursos siempre y cuando estos puedan ser referidos al texto del cual presumen ser comentarios (esto lleva a ciertas normas y reglas, tema que Foucault no desarrolla). Lo interesante aquí es el comentario aparece como un principio regulativo de discursos, es decir, como un principio que limita la producción de nuevos discursos.

(b) la figura del autor, concepto relativamente moderno en este sentido, que funciona como principio de selección de discursos. Pensemos en las polémicas sobre el ‘joven’ y el ‘viejo’ Marx, el establecimiento de todo canon, incluso el caso del mismo Foucault y sus escritos inéditos (Cf. Daniel Defert, Je crois au temps…:Daniel Defert, légataire des manuscrits de Michel Foucault, propos recueillis par G. Bellon, Revue Rectoverso, No. 1, http://www.revuerectoverso.com/spip.php?article29)

(c) la pertenencia a una disciplina. Con respecto a este ultimo procedimiento, Foucault diferencia entre la verdad o falsedad de un enunciado especifico, y lo que podríamos llamar las condiciones generales de verdad o falsedad de un discurso en un momento histórico determinado, lo que Foucault siguiendo a su maestro Canguilheim llama ‘être dans le vrai’.

3) Limitación de los sujetos que emiten discursos. Los mecanismos que permiten limitar el numero de sujetos que pueden originar o repetir discursos son, el ritual, las sociedades de discursos, la doctrina (p. 44), y los mecanismos de apropiación social del discurso (45-46).

Un segundo nivel de la materialidad de los discursos corresponde al nivel que Foucault denomina genealógico, y que tiene que ver en un nivel de mayor generalidad, con el discurso. Foucault examina, para rechazarla, la hipótesis que seria posible fundar una teoría del discurso sobre la mera base del análisis de los mecanismos de rarefacción (p.54). Este análisis, que Foucault denomina en este texto ‘critica’, que corresponde aproximadamente a lo que las anteriores obras publicadas por Foucault hasta ese momento denominaban una ‘arqueología del saber’. La genealogía reconoce al discurso como eventos discontinuos. Estos eventos son específicos, no reflejan una significación pre-existente que estaría dada en las cosas, sino una apropiación violenta de las mismas. De allí que estos eventos tengan su regularidad (es decir, no en que reflejen un orden de significaciones pre-existentes). Por ultimo, las condiciones de producción del discurso son las que determinan la serie aleatoria de los eventos [discursos] y fijan sus limites (p. 55).

En sus reflexiones metodológicas, sin embargo, Foucault no diferencia entre el nivel ‘critico’ y el ‘genealógico’. Este ultimo consistiría en determinar como :

se sont formées, au travers, en dépit ou avec l’appui de ces systèmes de contraintes, des séries de discours; quelle a été la norme spécifique de chacune, et quelles ont été leur conditions d’apparition, de croissance, de variation (p. 62)

Los ejemplos concretos que F cita a continuación, tienen que ver con el estudios de los ‘sistemas de exclusión’, de los cuales el tercero, la demarcación entre los verdadero y lo falso parece ser el tema al que Foucault quiere abocarse en lo inmediato (64). La aparición de la demarcación entre verdadero y falso aparecería según Foucault en Grecia, con la Sofistica o en Sócrates. Por un movimiento que esta solamente esbozado, la verdad ritual, el discurso eficaz, se convierte en discurso que puede ser verdadero o falso, no ya en función de su status de discurso o de quien lo emite, sino en función de su contenido (64). Posteriormente en el siglo xvii surge especialmente en Inglaterra una ciencia de la observación, que en el siglo xix se transforma en positivismo y espíritu de la ciencia moderna. Estas tres etapas son denominadas por Foucault ‘trois coupes dans la morphologie de notre volonté de savoir’ (65), tres etapas de nuestro filisteísmo (id). Mas adelante (67-68) Foucault precisa algunos de los proyectos que podrían emprenderse desde un punto de vista genealógico. La critica analiza el proceso de rarefacción de los discursos, mientras que la genealogía estudia su formación, sin que estas dos tareas puedan realmente separarse, puesto que las formación del discurso puede integrar, como es el caso del discurso científico, procedimientos de control, pero a la inversa, los mecanismos de control existen ya en el seno de formaciones discursivas, por lo que al final Foucault se ve obligado a afirmar que la empresa critica y la genealógica no se diferencian en su objeto sino en la perspectiva (68-69).

Caben dos observaciones. Por un lado, Foucault es reacio a clasificar la ciencia entre los discursos. Las ciencias que son objeto de su análisis, fundamentalmente los origines de la medicina y de la psiquiatría, tienen mucho mas de ideológico que de científico al menos en los periodos que son el objeto de estudio de Foucault. Con respecto a las matemáticas y a la ciencia ‘duras’, Foucault es parco. Ian Hacking, un filosofo analítico que tiene simpatía por la obra de Foucault, usa a este como ejemplo para clarificar el concepto del ‘vasto dominio de conocimiento especulativo y común que esta entre los electrones y los muebles’ (Michel Foucault’s Immature Science, Nous, 13, 1979, p. 39).

En segundo lugar, no esta claro porque Focualt divide su análisis en un análisis critico y otro genealógico. Mas aun, no esta claro que agrega este ultimo, a la excepción de ciertas declaraciones de tipo filosófico o mejor dicho, anti-filosófico.

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