Ser y otro modo de Ser

En 1981 Levinas fue entrevistado por Phillipe Nemo para un programa radial. De esta serie de conversaciones surgió el libro Etica e Infinito, publicado inicialmente en 1982. Estas entrevistas son la primera presentación del pensamiento de Levinas frente al gran publico. La ultima entrevista se termina con el siguiendo intercambio de reflexiones: (Ethique et Infini, Paris, 1982, p. 119-121; traducción propia).

  • N(emo): Pero, ¿puede vivirse si solo tememos por el Otro y no por nosotros mismos?
  • L(evinas): Esa es efectivamente la pregunta que hay que plantear. ¿Nos debemos acaso al ser? ¿Al existir, al persistir en el ser, acaso no matamos?
  • N: Ciertamente, ahora que el paradigma biológico nos es familiar, sabemos que toda especie vive a expensas de otra, y que en el interior de cada especie un individuo remplaza a un otro. No se puede vivir sin matar
  • L: no se puede, en la sociedad tal cual ella funciona vivir sin matar, o por lo menos, sin preparar la muerte de alguien. Por lo tanto, la pregunta importante acerca del sentido del ser no es ¿porque hay algo y no mas bien la nada?, la pregunta de Leibnitz que Heidegger tanto comentó , sino: ¿Acaso no mato yo en mi existir?
  • N: Otros, de esa constatación que no se puede vivir sin muerte o por lo menos sin lucha, sacan la conclusión que hace falta, en realidad, matar, y que la violencia sirve a la vida y comanda la evolución, ¿Usted rechaza esa respuesta?
  • L:La explosión de lo humano en el ser, la penetración del ser de la que he hablado en el curso de estas entrevistas, la crisis del ser, lo otro del ser, se marcan en efecto por el hecho que lo que es mas natural se torna lo mas problemático. ¿Debo acaso existir? ¿Es que, estando en el mundo yo no tomo el lugar de algún otro? Es un cuestionamiento de la perseverancia, ingenua y natural en el ser.
  • N:¿[…] Llegaría usted acaso a decir que usted mismo no tiene el derecho de vivir?
  • L: Yo no quiero en ningún caso enseñar que el suicidio deriva del amor al prójimo y de la vida verdaderamente humana. Yo digo que una vida verdaderamente humana no puede quedar satisfecha en su igualdad al ser, vida de quietud, sino que ella se abre al Otro, es decir es siempre a desembriagarse, que el ser no es -contrariamente a tantas tradiciones tranquilizantes – su propia razón de ser, que el famoso connatus essendi no es el origen de todo derecho y de todo sentido.

Nemo le plantea a Levinas una objecion que probablemente muchos lectores hayan formulado en el curso de la lectura de algunos de sus textos. ¿Acaso no parece que Levinas plantea una exigencia imposible, o incluso inmoral, al hacer responsable al individuo por el otro individuo, mas alla de los lazos de parentesco, amistad o comunidad que pueda tener con el. No culmina esta etica en un misticismo que termina siendo impotente por la exageracion misma de su demanda?

La respuesta de Levinas es interesante. Mientras que Nemo alude a una imagen de conflicto como el que encontramos en el darvinismo social, Levinas hace referencia en su respuesta a ‘la sociedad tal como ella funciona’. Es justamente en referencia al carácter contradictorio y posiblemente injusto de la sociedad que aparece la pregunta ética. Es en ese contexto que aparece la pregunta por el sentido del ser. Frente a la satisfacción en su ser, la plenitud del ser que corresponde al reino natural, aparece la inquietud que caracteriza lo humano justamente por su apertura al Otro.

Nemo no pregunta, y Levinas no aclara, si la restricción (‘la sociedad como funciona hoy’) es provisional, y es posible pensar una sociedad en la cual no existan ningún tipo de exclusiones potenciales, o si toda sociedad concebible contiene un dejo de escasez e irracionalidad.

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