El orden y el desorden del discurso

En una entrada reciente del blog la lectora provisoria
(http://lalectoraprovisoria.wordpress.com/2007/11/06/el-desorden
-del-discurso/
), se queja Tomas Abraham sobre la forma mécanica en la que muchas veces se interpreta la obra de Foucault. Abraham toma como referencia las recientes jornadas dedicadas al pensamiento de Foucault que se llevaron a cabo en la ciudad de Mar del Plata. En su comentario diferencia entre dos formas de entender a Foucault, y rechaza a ambas.

La primera, que Abraham llama la ‘creencia en materiales nobles’, consiste en volver sobre alguno de los temas favoritos de Foucault, y desarrollarlo sin mayor originalidad. El ejemplo que toma Abraham es el análisis de la historia de un asilo de huerfanos en la ciudad de Mar del Plata. Sobre esto dice Abraham: ‘No hay nada que problematizar, no surge dificultad alguna, el material ordenado habla por sí solo, el escándalo ético se sobreentiende.’ En el otro caso criticado por Abraham, se trataria de imponer a un material empírico heterogéneo aquello que Foucault extrajo como conclusiones provisorias de una serie de estudios empíricos y reflexiones sobre los mismos. El ejemplo aqui escogido tiene que ver con los manifestaciones y protestas sociales ocurridas durante la crisis económica del 2001 en Argentina.

Frente a ambos errores, de los cuales uno privilegia al contenido y el otro a la forma, Abraham reivindican para Foucault una punto de vista filosófico, que consiste no en ser

un modelo de conocimiento. Es la interpelación que hace un filósofo a su presente. No se aplica ni viene con prospecto. El pensamiento filosófico se juega en una situación en la que se toman decisiones teóricas. Esa es la política de la verdad. Foucault no es un profesor de metodología de la investigación, es un Raimon, en el sentido griego: nos ayuda a no tomar por ciertos atajos pero no nos dice cuál es el sendero correcto.

La recepción universitaria de una obra es compleja, y en muchos casos genera repeticiones mas o menos encubiertas de lo que ya dijo antes y mejor el autor. Por otro lado, sabemos hoy de Foucault mucho mas de lo sabiamos 20 años atras, en parte por la labor incesante de las abejas obreras universitarias, que en su afan de aportar miel a la colmena, inconscientemente reparten el polem y fecundan las flores.

Parte del problema tiene sus comienzos en el mismo Foucault, quien en ocasiones reinvindico un punto de vista empirista y científico, mientras que en otros adopta una postura mas filosófica (‘historia del presente’). En otros momentos hablo de sus teorias como ‘caja de herramientas’. Los intrpretes de Foucault siguen divididos entre aquellos que lo interpretan como un historiador y aquellos que lo interpretan como un filósofo. Y aun entre estos hay serias diferencia s entre quienes acentuan el aspecto epistemológico y estructural y quienes acentuan la ‘historia del presente’ y el tono geneologico y sus ribetes nietzscheanos.

Para el lector que quiera verificar por si mismo el programa del coloquio, el vinculo es el siguiente: http://www.jornadasfoucault.blogspot.com/

Anuncios