Midrashim 2 (Ami Bouganim)

Midrash es el segundo de los cuatro modos de interpretación de la escritura santa reconocidos por los antiguos sabios hebraicos. El midrash está ubicado entre el sentido literal y el sentido figurado. Con el tiempo, fue adquiriendo un sentido más general, entre el aforismo y la parábola. La decisión de emplear una escritura aforística es en muchos casos una invitación a pensar un territorio no totalmente explorado. Estos midrashim me fueron enviados recientemente por un condiscípulo con el que compartimos hace años un aula y con quien volvemos a encontrarnos de tanto en tanto.
Ami Bouganim es un escritor, ensayista y educador residente en Natania, Israel. Publicó varias obras de ficción y numerosos estudios, entre otros sobre el pensamiento de Spinoza, Levinas y Walter Benjamín. Fue profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalem, y de instituciones educativas en Francia . Actualmente se encuentra abocado a la escritura de un ensayo sobre los rostros, estilos de vida, utopias y fracasos de Tel Aviv.

Es un bello sermón que nos hacen desde ya casi tres mil años. Sobre la creación, la revelación, la redención. No se ha producido nada más maravilloso ni tranquilizante. Es en vano que denunciemos sus carencias, milagros y espejismos, no por ello dejamos de acunarnos con el. Es en vano que deploremos la ausencia de su principal héroe, que incriminemos su silencio, que nos burlemos de su impotencia. Persistimos a pesar de todo loando su omnisciencia y su ser todo poderoso. Multiplicamos los comentarios sobre un texto remendado, portador de un testimonio inmemorial, y continuamos a buscar un personaje en el cielo aun cuando el mora el abismo aun abierto cavado en un alma mas y mas jadeante.

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– ¿Podría usted decirme a donde conduce este camino?
– ¡A ningún lado!
– ¿Como?
– ¡Como lo escucha!
– Pensaba que llevaba a la obra.
– ¡No es el camino!
– Sin embargo yo he seguido escrupulosamente las instrucciones.
– Usted debió haber pasado el cruce
– Yo no he visto ningún cruce
– Ocurre habitualmente con los que se arriesgan por estos parajes.
– En ese caso, tendré que retroceder.
– Usted no encontrara el cruce.
– ¿Cómo dice usted?
– Es así por allá, cuando uno pasa un cruce, ya no lo vuelve a encontrar.
– ¿Quien es usted, entonces?
– Nadie.

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Pasó veinte años escribiendo su libro. Luego se puso a releerlo, corrigiendo por aquí y por allá. Diez años más tarde, estaba tan trastornado por la obra que decidió quemarla. Luego se puso a escribir el relato de la obra quemada.

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Por largo tiempo ella vivió replegada sobre su dios. Media sus pasos para no contrariarlo, susurraba para no molestarlo, media sus gestos para no indisponerlo. Luego descubrió que el peor de los demonios la habitaba, el mas astuto , ya que había adoptado el rostro de un dios para seducirla. Ella trato de desembarazarse de el prestándose a todas las lecturas, todos los tratamientos y todos los exorcismos. Fue en vano. No podía desanudar la contracción divina de su ser. Ella resolvió entonces liberarse por la palabra, y se puso a escribir libros particularmente osados sobre aquel otro personaje que ella ya no seria mas.

***
Están todos muertos. Años atrás. Siglos. Y sin embargo, no cesas de cruzarte con ellos. En un pasillo del subterráneo, en una sala de espera, en un aeropuerto. Solo que no pueden imaginarse que sean ellos para ti. Ellos no se sorprenden que tú, siendo inmortal, los encuentres en la eternidad. En otra vida. Tú no podrias revelarselo sin que ellos te miren condescendientes del rincón de la vida donde están instalados y que para ellos no tiene ni precedente ni continuación.

***
El diletante: “Si no soy yo, será algún otro. Si no de esta manera, de alguna otra. Si no hoy, otro día”.
El neurótico: “Si no yo, posiblemente nadie mas. Si no de esta forma, en ningún caso. Si no hoy, jamás”

Ami Bouganim
Natania, Israel 2008

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