Las Web 2.0 y las Humanidades: marcadores sociales

En Internet la expresión Web 2.0 se usa para designar productos y servicios introducidos en los últimos años, que van a modificar radicalmente la forma en la cual utilizamos el Internet. En términos generales, si la primera versión del Internet enfatizó las comunicaciones bilaterales (Correo Electrónico, Chat), la búsqueda y la lectura pasiva, la versión 2 sería multipolar, activa y creativa.

La aparición de esta nueva modalidad de Internet ya provocó algunas polémicas, una de las cuales lleva como titulo provocativo la pregunta “Is Google making us stupid?” También el proyecto de bibliotecas digitales, auspiciado por Google, Microsoft, y otros titanes de la industria informática fue recibido con una cierta frialdad por los defensores del orden letrado.

Independientemente de la posición que adoptemos frente a iniciativas especificas parece indudable que para todos aquellos interesados en las humanidades y las ciencias sociales, el Internet es un recurso formidable, aunque la variedad y la riqueza de la información que pone a nuestra disposición crea nuevos problemas. Uno de los más comentados es el del plagio. Otro problema importante es como evaluar, analizar y organizar esta información. Un problema menor, pero no insignificante, es el carácter mutante de la información en Internet. Un sitio puede desaparecer, o cambiar de servidor o de dominio, impidiéndonos retornar a una fuente.

Pero si bien el Internet tiene problemas de crecimiento, es indudable que ya existen logros que son de naturaleza monumental. ¿Queremos acceder a textos griegos o latinos? La biblioteca digital Perseus nos los ofrece en la intimidad del hogar, tanto en sus idiomas originales, en trascripción fonética y en traducción inglesa. ¿Queremos revisar una sección de la Critica de la Razón Pura en su versión original? ¿Porque no hacerlo en la edición de referencia, la Akademie Ausgabe? ¿El Talmud, el Koran? Todos estos textos son accesibles, en ediciones de público acceso, en su mayor parte auspiciadas por diversidades o entes estatales o privados.

Para poder acceder a estos documentos, fuentes, recursos bibliográficos, y muchos otros, se impone desarrollar una metodología de búsqueda, selección, anotación y utilización de los mismos. Aquí es donde aparecen algunas nuevas herramientas, que puede hacer esta tarea más eficiente.

Podemos buscar una fuente usando un buscador como Google, Yahoo o Exalead. Lo más probable es que nos encontremos frente a una cantidad gigantesca de información, que tendremos que revisar laboriosamente. Más efectivo en algunos casos es utilizar un buscador especializado en el área por el que nos interesamos. Lamentablemente no existen muchos de estos, y algunos de ellos son de acceso pago. Otra estrategia es utilizar una lista bibliográfica preparada y comentada por un profesional. Estas existen y es de esperar que se multipliquen en el futuro. Enciclopedias en línea como Wikipedia también pueden ser utiles.

Uno aplicación interesante en este área es uso de la técnica llamada ‘social bookmarking’. Popularizada por el sitio Del.icio.us, existen ya varios que se especializan en “favoritos” universitarios. Estos sitios cumplen con varias funciones. Primero, nos liberan de la necesidad de copiar nuestros marcadores de computadora en computadora. Para aquellos que trabajan en varias computadoras, en el hogar, en el trabajo, en un terminal publico, es una conveniencia usar archivos de favoritos residentes en la Web. Pero la ventaja mayor de estos sitios es su naturaleza “social”. Estos sitios están basados en la idea de compartir favoritos, y aunque no muchos de los usuarios sean precisamente del área de las humanidades (como es natural, los usuarios mas dedicados parecen venir del área de la computación), los hay también. Un sito típico de “social bookmarking” funciona asignando “tags” o etiquetas a cada favorito que se registra con el sitio. Estos “tags”, de los que se pueden asignar todos los que se quiera, permiten hacer una clasificación de los favoritos que es mucho mas precisa que la que permiten los navegadores como IE y Firefox. Pero el sitio de social bookmarking no solo nos permite acceder a nuestros propios marcadores, sino también a los marcadores de todo el universo de sus usuarios. Y podemos así ver listados de favoritos de otros usuarios que también usan el mismo ‘tag’. De estos listados, podemos copiar a nuestro listado aquellos que nos parecen interesantes. Mas aun, podemos identificar usuarios con similares intereses a los nuestros, y subscribirnos a sus listas. Dado que cada usuario crea sus propios ‘tags’, es posible que dos favoritos aparezcan listados bajos múltiples ‘tag’. Esto es inevitable salvo que el sitio imponga una ontología predefinida (lo que Leibnitz imagino en su momento). Con el tiempo, es posible que múltiples usuarios comiencen a usar idénticas etiquetas. Se crearía así, en forma interactiva, una taxonomía. A este proceso se lo designa con el nombre de Folksonomy, para diferenciarlo de taxonomías o clasificaciones impuestas por una organización publica o privada.

Aunque podemos usar Del.icio.us o algunos de sus muchos clones, existen servicios que son potencialmente más interesantes para estudiantes y estudiosos de las humanidades. Del.icio.us tiene la ventaja de tener un gran número de usuarios, por lo que vale la pena consultarlo. Una búsqueda usando la etiqueta “humanidades” produjo 800 favoritos (pero humanities 11.962), mientras que Borges arrojó 2.594 (en diferentes idiomas, ingles por su mayor parte). Ortega y Gasset solo 124.

Existen sitios similares a Del.icio.us pero especializados en usuarios universitarios (estudiante, docente o investigación). Uno de los más interesantes es Connotea, diseñado y mantenido por la redacción de la revista Science. Connotea no solo permite asignar etiquetas. Ofrece también la posibilidad de completar información bibliográfica (para lo cual podemos usar la opción “Ad Citation” que agregar al formulario básico una serie de campos específicos para manejo de referencias bibliográficas. Connotea tambien puede descubrir si el sito que estamos visitando utiliza DOI (Digital Object Identifier), un sistema de identificación de documentos adoptado por muchas publicaciones universitarias. A diferencia del URL (la dirección internet de un documento), el DOI es unico y persistente. Si el documento cambia de sitio internet, su URL cambia, mientras que el DOI permanece igual. Otro sistema similar al DOI es el PMID (PubMed Unique Identifier), es ultimo es utilizado sobre todo por publicaciones y documentos científicas en las disciplinas medicas, biología y bioquímica, tambien reconocido automáticamente por Connotea. En este caso, Connotea automáticamente llena todos los campos, a excepción de la etiqueta, y del campo memo que el usuario puede utilizar para agregar información adicional. Connotea permite exportar entradas en formato utilizados por programas de gestion bibliografica (Enanote, BibTex, etc.)

Otro sitio interesante para explorar es CiteULike. Tiene caracteristicas similares a Connotea, y como aquel reconoce automáticamente entradas precodificadas con DOI y similares, (Amazon.com, arXiv.org, JSTOR, PLoS, PubMed, and ScienceDirect). Como Connotea, con el cual coopera, CiteULike nació como un emprendimiento dirigido a universitarios en el área de las ciencias exactas y naturales.

Un emprendimiento similar es Bibsonomy, desarrollado por programadores de la Universidad de Kassel en Alemania. Al igual que CiteULike permite salvar documentos, pero solo si el usuario es el propietario o tiene acceso legitimo al mismo. Por lo demas es similar a los otros dos.

Además de los servicios mencionados, existen otros que son propietarios y accesibles solamente a los estudiantes y docentes de universidades determinadas. La Universidad de Pensilvania tiene un sistema propio, y es probable que otras universidades también lo tengan.

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