Usando “flujos RSS” para lectura y para investigación

Internet permite que cualquiera se convierta en autor y en editor. La facilidad con la cual cualquiera puede, sin costo alguno, crear una bitácora, una página web, o hacer uso de otras opciones de auto-publicación lleva a una multiplicación de los contenidos en circulación. Aun aquellos que solo re-envian mensajes de correo electrónico o participan de sitios de favoritos sociales (como Delicious), o que usan Facebook, están contribuyendo a la multiplicación y la generación de contenidos.

En un mundo donde todos somos (potencialmente) autores y creadores, ¿habrá aun lectores que se detengan a leer, a observar o a simplemente apreciar? Internet lleva a desvalorizar la apropiación pasiva. En la practica, luego de un impulso inicial, nos dejamos estar, y por una u otra razón, nuestras contribuciones ralean. Muchas, quizás el grueso de las bitácoras, no pasan de los primeros meses de vida.

Existe un ambiente donde los roles de lector y creador están íntimamente ligados. En las humanidades, el libro hace las veces de tubo de ensayo, y la lectura de experimento. En este ambiente, la multiplicación de contenidos tiene efectos particulares. Uno de estos es la necesidad de encontrar una forma de detectar, recibir, organizar y por fin analizar los contenidos del campo intelectual que tiene importancia para nosotros.

Una herramienta de fácil uso son los flijos RSS y sus lectores. RSS quiere decir: “Real Simple Sindication”, es decir, “publicación realmente simple”. RSS consiste en un formato de mensajes que un sitio web cualquiera envía a sus subscriptoras y subcriptores anunciándoles que hay novedades en la página. Existen lectores, que permiten que registremos las dirección de estos flujos RSS, que periódicamente interrogen a estas direcciones sobre las novedades, y las presenten en una forma organizada.

Un uso muy común de estos flujos RSS son sitios de noticias. Casi todos los diarios que tienen presencia en la web tienen flujos a los que podemos subscribirnos y así recibir los títulos y una sinopsis de las últimas novedades.

Existen muchos lectores, algunos funcionan como paginas web que pueden ser editadas por el usuario (iGoogle, Netvibes, etc.). Otros son programas residentes en la computadora. Incluso los navegadores (IE, Firefox, etc.) tienen una capacidad de registrarse con sitios que usan el formato RSS.

Algunos cibernautas usan RSS para crear sus propios sitios, combinando aportes de otros sitios web, a veces con comentarios propios y otras veces, dejándolos tal cual.

En mi caso particular, utilizo Netvibes. Es un lector residente en la web, muy poderoso, que permite crear diferentes pestañas, y que tiene un mecanismo simple de registro de direcciones RSS. En cualquier momento del día puedo consultarlo, y verificar que novedades hay en los sitios que me interesan. Tengo una pestaña dedicada a revistas de filosofía, y cada vez que un nuevo número es publicado, recibo los títulos del ejemplar. Si hay un titulo que me interesa, puedo cliquear en el titulo y ver (dependiendo de la generosidad de los editoriales) información adicional. A veces puedo hasta ver un sumario. En otras pestanas tengo registrados sitios web de filosofía (en español, francés e ingles), sitios de temas políticos de actualidad, titulares de diarios, y otros de interés general. Netvibes funciona como un panel de control, de una sola mirada me permite, en términos generales, ver que está ocurriendo en los sitios que me interesan. Así puedo ver, por ejemplo, que Tomas Abraham está discutiendo la obra de Richard Rorty, y que mi sitio favorito sobre filosofía continental prácticamente desde hace meses no publica nada nuevo. Me temo que este desconocido colega tenga algunos problemas de salud. Para armar mi página de netvibes me inspire en la página de Cédric Eyssette, un profesor de filosofía de liceo francés, que es un entusiasta de la informática y de sus aplicaciones a la enseñanza y la investigación.

Recientemente Netvibes hizo algunos cambios en su programa, y ahora permite organizar los RSS ya sea por publicación, o por fecha. En vez de la forma a la que estaba acostumbrado a verlo, es decir, por publicación, a su vez organizada con un cierto orden temático (muy fácil de cambiar en todo momento), el sitio me presentaba los titulares de decenas de sitios sin más orden que el de su aparición. Una vez leído, se puede marcar como tales, y aparecen en otro color. Inicialmente esta nueva modalidad me desconcertó un poco. Aunque permite ver rápidamente las novedades, no deja ver con la misma facilidad de donde proceden. Y es que, en Internet como en la publicación en papel, la procedencia es un factor de organización. No tiene el mismo valor un comentario de un sitio al cual nos hemos acostumbrado a consultar, que un sitio que desconocemos totalmente. Sin embargo, el ordenamiento cronológico tiene valor heurístico y práctico. Ambas formas de organización (se puede pasar de una a otra con facilidad) son útiles para “seguir” lo que está ocurriendo. Netvibes no posee una forma sencilla de organizar la información bibliográficamente, es decir, por orden temático. Hay que usar para ellos herramientas adicionales, o esperar que a los creadores del sitio se los ocurra agregar una herramienta de ‘favoritos’ como Delicious u otras.