Voluntad de verdad y práctica militante en Foucault: un reportaje a Daniel Defert (Apunte)

Daniel Defert fue el compañero de Michel Foucault y su albacea. Recientemente editó el volumen 1 de las conferencias de Foucault en el Collège de France. La revista Materiali Foucaultiani  lo entrevistó en Noviembre del 2011 sobre la contribución de este libro a la comprensión del desarrollo del pensamiento de Foucault en el periodo que va de 1970 hasta su muerte en 1984.

Los colaboradores de MF comienzan la conversación preguntando por la posible continuidad entre lo que Foucault presentaba en 1979-1980 como una historia de los ‘regímenes de verdad’, y el proyecto de realizar un estudio de la ‘voluntad de saber’ que Foucault había presentado en el primer ciclo de conferencias en 1970. Según Defert el problema de la relación entre verdad y subjetividad aparece ya en el primer libro importante de Foucault (Historia de la Locura) , donde se muestra como se produce la verdad sobre la locura. Este es un tema recurrente en Foucault, la relación entre saber y normalización y finalmente como el saber presupone un silenciamiento. Este es la inspiración Nietzscheana de Foucault. Sin embargo, hay una diferencia de tratamiento en el curso de 1970 y los cursos posteriores. El primer curso esta armado como un curso de filosofía,  Este curso tiene muchas diferencias con los que le preceden y los que le suceden. En este curso, Foucault no contrasta dos periodos o épocas diferentes, sino dos paradigmas de conocimiento, un paradigma aristotélico y un paradigma nietzscheano. Defert también reflexiona sobre el concepto ‘voluntad de verdad’ (el titulo del libro de Foucault es Voluntad de Saber, pero entre ambos conceptos parece haber una cierta fluctuación). Defert menciona que Foucault se sentía un poco perplejo por esta noción, puesto que parecía reintroducir al sujeto dentro de una filosofía anti-subjetivista, pero Foucault no habría según Defert profundizado en esta paradoja. Para Foucault la voluntad de verdad aparece como un sistema de exclusiones, no como un contenido de subjetividad. Defert no se siente satisfecho de esta solución. Mas adelante, cuando Foucault introduce la noción de régimen de verdad, va a poder retomar los mismos problemas que le interesaron en 1970 pero sin el residuo de subjetividad implícito en la noción de voluntad.

Defert explica que en el curso de 1979-1980 (Du Gouvernement des Vivants) Foucault presenta una doble lectura de la historia de la verdad. Un primer aspecto en el cual, a partir de Platón, la verdad tienen todos las características que normalmente asociamos con ella: es objetiva, es universal, es neutra. A esto llama Defert una arqueología o una genealogía  de los valores de verdad. Y luego, Foucault muestra la mentira de este verdad, critica la noción del sabio que habla de ningún lugar en particular, de la neutralidad y de la universalidad. Y Defert se asombra de  que, con una sola excepción, todos los comentarios publicados acerca de este libro hayan pasado por alto esa doble lectura nietzscheana, que seria a la vez una genealogía de la verdad y una genealogía de la critica de la verdad.  Este doble nivel seria mas aparente en los cursos orales que en las notas preparatorias. Por ultimo, en la noción de ‘régimen de verdad’, Foucault eliminaría los restos de subjetivismo y de metafísica. Esto muestra que en el pensamiento de Foucault hay mas un movimiento constante mas que virajes, no hay ni continuidad ni discontinuidad, sino una profundización constante de los mismos problemas.

Defert agrega que la distinción entre ciencia e ideología, defendida por Althusser, no se aplica a la forma en la cual Foucault estudia el problema de la verdad (pero al precio de negar la posibilidad de las ciencias humanas).

Los editores de MF preguntan a Defert como conciliar el rechazo de los restos subjetivistas aun presentes en una noción como ‘voluntad de saber’, con el interes de Foucault por las practicas de subjetivación en el mundo clásico y en los orígenes del cristianismo. Para Defert, lo que Foucault rechaza es el sujeto constituyente, y lo remplaza con la idea de un sujeto constituido por los regímenes de verdad. No hay un ‘retorno al sujeto’ en Foucault, sino la introducción de un sujeto que es totalmente diferente del sujeto de la subjetividad trascendental. Es una subjetividad plural y constituida a partir de ciertas practicas, especialmente a partir del cristianismo.

Los miembros de la redacción de MF la preguntan a Defert como explicar la diferencia entre el carácter filosófico del primera curso (La Volonte de Savoir) y los cursos siguientes, Según Defert, en ese primer curso Foucault se habría visto en la necesidad de definir su posición en tanto que ocupante de una cátedra de filosofía (esto no es totalmente exacto. El título de la cátedra es ‘Historia de los sistemas de pensamiento’, ya que Foucault modifica el titulo ‘historia de los sistemas filosóficos que tuvo esta cátedra bajo el filósofo Jean Hyppolite) y frente a un publico desconocido. Aquí parecería que los referentes son por un lado Althusser y por el otro Derrida. Frente a estos, Foucault parece reivindicar una postura Nietzscheana. Pero a partir del segundo año, Foucault vuelve a su proyecto inicial y se aboca al problema del rol de derecho en la construcción de la verdad. Defert piensa que en aquel primer curso hubo una influencia o un dialogo implícito con Deleuze, que acababa de publicar Diferencia y repetición. Este dialogo se puede ver, por ejemplo, en el tratamiento de la filosofía de Aristoteles. Deleuze haría una lectura muy libre de Aristoteles, mientras que Defert ve en la lectura de Foucault una aplicación mas tradicional (al estilo de Guéroult, dice Defert, es decir, escolástica, internalista al extremo), pero al mismo tiempo, termina rechazando la pretensión de la filosofía académica a una verdad intemporal. Y es así que en los cursos subsecuentes, Foucault hace un estudio fundamentalmente histórico de como se origina en el seno de la edad media el aparato represivo y normalizador del Estado. En el fondo, dice Defert, parecería que en el primer curso Foucault, desconociendo el tipo de publico que habría de participar en su curso, elige hacer un curso mas bien tradicional, aunque con muchas conversaciones subterráneas.

También según Defert, el curso de 1970 no tiene una relación directa con la actividad militante que Foucault llevo en aquellos años, en particular en favor de la reforma del sistema penal y carcelario. Pero si muestra la influencia del Mayo 68, lo que se refleja en el tono Nietzscheano-Marxista de este curso. Foucault retoma una intuición fundamental de Nietzsche acerca de la relación entre historia de la verdad e historia de la justicia, pero la somete a la prueba de las fuentes históricas.

El reportaje continua explorando la relación entre el pensamiento de Foucault y la política. Hacia el final, Defert evoca la hipótesis de Foucault sobre una conexión entre militantismo político y la filosófica cínica en el mundo griego, para concluir recapitulando la experiencia del militantismo de Foucault en el seno del GIP (Grupo de Información sobre la Prisión).

materiali foucaultiani, vol. I, n. 2 (2012), p. 145-157  http://www .materialifoucaultiani.org/images/pdf/08_defert.pdf