Generador de textos postmodernos

El azar de los recorridos en la Web me llevo a reencontrar hoy un sitio que había conocido hace varios años y al que después perdí de vista. Se trata de “The Postmodernist Generator”, un sitio generado por un algoritmo que permite crear frases que son gramaticalmente correctas, pero que no quieren decir absolutamente nada.

El Postmodernist Generator es un poco una “máquina de Turing” y otro poco tomada de pelo. Desarrollado en base a un algoritmo cuyo propósito es estudiar las gramáticas formales, su aplicación en este sitio tiene como objetivo mostrar que una frase “sin sentido” (puesto que ha sido generada automáticamente por el algoritmo) es indistinguible de una
frase tomada al azar de un ensayo de escritura postmoderno.

Y en apariencia el generador funciona muy bien. Aquí podemos ensayarlo. El texto, en inglés, podría pasar a primera vista por un texto “real”.

Si es cierto que no podemos distinguir entre una serie de párrafos generados automáticamente, y un escrito postmodernista, cabe la pregunta si no es porque ambos, en el fondo, carecen de sentido. Es lo que unos años más tarde quiso demostrar Sokal, al enviar a una revista de crítica literaria y cultural prestigiosa un texto sobre la relatividad repleto de inexactitudes y sinsentidos. Cuando el texto fue publicado y elogiado, Sokal reveló la superchería, desacreditando a los editores que no se habían tomado el trabajo de hacer revisar su trabajo previo su publicación.

En realidad, si observamos con más atención los textos producidos por el generador, podemos notar que solo parece tratarse de un texto normal e indiferenciable de textos postmodernistas reales. En realidad, podemos distinguir claramente entre este texto artificial, de laboratorio y un texto real. Un texto real “dice” algo. El texto artificial, no.

Más que un texto tenemos una yuxtaposición de frases. Cada una de las frases es gramaticalmente correcta. A nivel de la frase cabe la duda. Es una frase en serio, o una parodia. Pero cuando tomamos en cuenta su concatenación percibimos inmediatamente que no se relaciona en nada con la anterior. No hay una construcción sino un amasijo. No hay ningún intento -obviamente ello está más allá de los objetivos del algoritmo- de montar un argumento, aun disparatado.

Es un tipo de escritura que a veces practican los estudiantes jóvenes, salpicando el papel con ideas, algunas propias y otras apropiadas, sin plantear un problema, un desarrollo y una solución.

La ilusión de sentido esta favorecida indudablemente por la corta longitud del “trabajo”. Las pocas frases hacen mas dificil ver inmediatamente que el “texto” no dice absolutamente nada.

Si el “generador” no desacredita en verdad al los movimientos postmodernistas, y lo sumo crea solo frases fantoches, si en cambio podría servir para refutar una de las tesis centrales del estructuralismo, segun la cual para analizar un texto no tenemos que referirnos a su sentido, sino a sus leyes de generación. Si fuera el caso, no debiera haber diferencia entre el texto generado por el “generador” y un texto cualesquiera. Sin embargo, el sin sentido del texto producido por el “generador” es obvio. El texto creador por el generador tiene todas las externalidades del un texto, pero al observarlo reconocemos inmediatamente su falta de sentido. No se trata de un texto, sino de algo que ocupa el lugar de un texto, como el “Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit” que los diseñadores gráficos utilizan como texto de relleno para sus maquetas.

En otras palabras, una frase tiene que tener algo mas que una construcción gramaticalmente correcta. Mas aun, podemos entender una frase incorrecta, como cuando corregimos a un niño o a un extranjero, y lo entendemos a pesar de no haber seguido las reglas gramaticales.

Ese algo mas, eso que entendemos no por sino a pesar de la gramática, eso que no esta presente en el pseudotexto que el generador postmoderno fabrica, eso que el estructuralismo quizo negar, y que entendemos que no es una construcción a posteriori del interpretante, sino su condicion preliminar, es el sentido, aquello mismo que el estructualismo pretendió exiiar.