DOI “abiertos”

Muchas revistas y publicaciones digitales adhieren al formato DOI (Digital Object Identifier = identificador de objeto digital), que asigna una serie de numeros y letras persistente a un artículo. Esto permite localizar un artículo en una revista o publicación aún si la dirección web original fue modificada.

El DOI es muy útil para el trabajo acádemico, pero lamentablemente muchas de las revistas especializadas requieren subscripción, o como se dice coloquialmente, estan detras del “Paywall”.

En ciertos casos, las universidades requieren que los docentes e investigadores depositen en un repositorio digital una copia borrador de los artículos publicados. Esta copia supestamente borrador no tiene el formato definitivo, y lleva la mencion de ser un borrador y no la version final. Pero en muchos casos esto es una mera convencion, y no hay diferencias entre una version y otra.

El problema es como localizar esta copia borrador. Google puede ser una ayuda, pero ahora hay un sitio que se especializa en la busqueda de estas versiones preliminares, o ‘open access’ DOI (oaDoi)

El sitio tiene varias limitaciones, que son presentadas abiertamente. El primer obstaculo es que no todos los artículos estan archivados en repositorios, y no todos los repositorios estan indexados en las base de datos usadas por OaDoi. Pero con estas limitaciones, el sitio es amigable y facil de usar, y en muchos casos se puede obtener el resultado buscado. Hace falta conocer el DOI en cuestion, e ingresarlo en el sitio de busqueda. Rapidamente se confirma la existencia o no de un versión preliminar accesible libremente.

Cuando no es el caso, no queda otra que recurrir a las amistades que puedan tener acceso a estos materiales, o a otros procedimientos.

 

NIETZSCHE 13/13

El CCCCT (Centro para Pensamiento Critico Contemporaneo de la facultad de Derecho e la Universidad de Columbia (New York) organiza un seminario en trece sesiones sobre la obra  e influencia de Nietzsche con la asistencia de reconocidos investigadores internacionales. Las sesiones son accesibles por via de Internet (las sesiones son en ingles).

 

El calendario de las sesiones es el siguiente:

Martin Heidegger (Sept. 8, 2016)

Georges Bataille (Sept. 22, 2016)

Maurice Blanchot (Oct. 13, 2016)

Gilles Deleuze (Oct. 27, 2016)

Hannah Arendt (Nov. 10, 2016)

Aimé Césaire (Dec. 15, 2016)

Sarah Kofman (Jan. 5, 2017)

Frantz Fanon (Jan. 19, 2017)

Michel Foucault (Feb. 9, 2017)

Luce Irigaray (March 2, 2017)

Jacques Derrida (March 23, 2017)

Hélène Cixous (April 13, 2017)

Ali Shariati (April 27, 2017)

Cada seminario contará con un expositor externo, un expositor interno del Centro, y un comentador.

Se puede encontrar mas informacion en el sitio del CCCCT: http://blogs.law.columbia.edu/nietzsche1313/

Michel Foucault: El poder, los valores morales y el Intelectual.

La revista De filosofía publica en traducción castellana una entrevista  a Michel Foucault hecha en el año 1980.

Esta entrevista se realizó el 3 de noviembre de 1980 por Michael Bess, estudiante graduado del Departamento de Historia en la Universidad de California, Berkeley. Foucault se encontraba en Berkeley para ofrecer las conferencias Howison (“Subjetivación y verdad”) los días 20-21 de octubre de 1980. Extractos de la entrevista aparecieron en un artículo escrito por el propio Bess y publicado el 10 de noviembre de 1980 en el diario estudiantil Daily Californian, de dicha universidad. La entrevista se desarrolló en francés y fue traducida por el propio Michael Bess.

Publicada luego de la muerte de Foucault, esta entrevista no fue incluida en la colección de escritos y conferencias de Foucault denominada Dits et Ecrits. La traducción del original frances al ingles, que fue realizada por Michael Bess, se puede consultar en el sitio del autor.

Teología Política

En un artículo publicado en 1996, Jorge E. Dotti escribe que “si la metafísica se constituye a partir de la pregunta ¿porqué el ser y no la nada? , la teologia política lo hace a partir de ¿porqué el orden y no el caos?” (Teología Poliítica y Excepción, Daimon, Revista de Filosofía, No. 13, Julio-Diciembre 1996, p. 129). Solo que no. La teologia politica no surge de una pregunta, como sugiere sugestivamente Dotti, sino de la sospecha que un orden normativo no puede surgir sin mas de la interaccion de los sujetos sociales. La pregunta no es por el origen del órden en general, sino por el origen de un órden en particular. Tacitamente Dotti lo reconoce. El parráfo siguiente pasa a explicar sin mas preambulo la teoria de Schmitt sobre el órigen de la soberania. Pasamos silenciosamente de la pregunta por el  órden en general, al órden soberano. Habria entonces que reformular su pregunta asi: ¿porque el órden soberano, y no otro órden? Otros tipos de órden social son al menos pensables,  como lo demuestran las utopias.

La teologia politica es un pensamiento esencialmente monarquico, cuya estrategia es separar la sociedad civil del estado. Mientras que el pensamiento liberal consiste en sumergir todo lo posible al estado dentro de la sociedad civil. Por eso teología, es decir, consagracion es externa y trascendente. Dotti lo dice claramente: este pensamiento es antitetico a la conciliación liberal, tanto como ‘mano invisible’ como ‘sintesis dialectica’.

Peter Trawny y la publicación de los “Cuadernos Negros” de Heidegger

Alejandro Vigo, profesor de filosofia de la Universidad de Navarra, analiza en un articulo detallado, el ibro de Peter TrawnyHeidegger y el mito de la conspiración mundial de los judíos, Barcelona, Herder, 2015. Trawny es el editor de los “Cuadernos Negros”, apuntes filosoficos y comentarios redactados por Heidegger en el periodo que coincide con el nazismo y la postguerra. La publicación de los Cuadernos llevo a Trawny  a redactar un texto en el que enfrenta los pasajes mas problematicos de estos Cuadernos, en los que Heidegger se hace eco de la cosmovision nacionalsocialista, y en particular del antisemitismo nazi.

Vigo presenta una imagen balanceada y erudita de los Cuadernos, se pregunta por las condiciones de su publicación, y sobre su posible  aporte  para entender la obra de Heidegger.

Vigo concluye su comentario con estas observaciones:

En los «intentos de respuesta» con los que se cierra la obra (pp. 153-165), Trawny sugiere que el «maniqueísmo ontohistórico» que proporciona el marco para el antijudaísmo que se revela en los Cuadernos negros quedaría posteriormente superado al llegar Heidegger a una nueva comprensión de la relación entre ser y ente y, con ello, también de la esencia de la técnica, tal como ésta se pone de manifiesto en los escritos posteriores al fin de la guerra. Sugiere, además, la posibilidad de que la decisión de Heidegger de dar a conocer el texto de los Cuadernos negros pudiera responder a su intención de mostrar hasta qué punto su pensamiento del ser se vio expuesto al extravío (pp. 158 y ss.). La pertinencia de estos intentos mitigadores depende, como es obvio, de la corrección del diagnóstico de Trawny referido al alcance de la posición contenida en el texto de los Cuadernos negros. Pero, en su pretensión más general, tal diagnóstico no puede sino generar serias dudas, pues existen indicios sólidos de que la focalización poco menos que excluyente en el motivo del «antijudaísmo ontológico» trae consigo una suerte de efecto lupa que, en último término, distorsiona fuertemente las proporciones del conjunto.

En cuanto a la posición del propio Heidegger, no deja de sorprender el modo en que combina su elevadísima pretensión de esencialidad con una asombrosa dependencia de generalizaciones empíricas carentes de toda fiabilidad, cuando no completamente simplistas, y con una ausencia de rigor histórico por momentos escalofriante. Sus referencias a lo que sería la esencia y el papel histórico de toda una serie de entidades colectivas altamente difusas, representadas de modo cuasihipostasiado como fuerzas históricas operantes, se mueven, con asombrosa frecuencia, en el plano que corresponde a un discurso groseramente vulgar, alimentado de generalizaciones no acreditadas, cuando no de prejuicios ajenos a toda crítica racional. Esto vale también, y muy especialmente, para el caso de la mayor parte de las referencias antijudías contenidas en los Cuadernos negros. No parece poder evitarse, por tanto, la conclusión de que, más allá de las muchas diferencias con las formas de antijudaísmo más habituales, en especial las basadas en la ideología de la sangre y el suelo propagada por los nacionalsocialistas, Heidegger no dudó en incorporar en su propio discurso diversos motivos característicos de formas tradicionales del antijudaísmo europeo. No es seguro que esto último baste para tildar a Heidegger, sin más, de un simple representante de esas formas de antijudaísmo, ya que su propia posición queda impostada finalmente en un nivel de reflexión completamente diferente. Pero tampoco puede haber duda, a mi modo de ver, de que su adopción acrítica de una serie de prejuicios característicos lo sitúa, en la práctica, en la cercanía de esas mismas formas de antijudaísmo. La pretensión de superarlas en clave ontohistórica no hace, en definitiva, más que sublimarlas, sin eliminarlas, y, con ello, contribuye también, quiérase o no, a legitimarlas.

Ahora bien, y más allá de toda posible matización ulterior, cabe primero preguntarse: ¿no constituye acaso una lección inolvidable en el arte de la autorrefutación pragmática el hecho de que el filósofo del ser que, con exuberante derroche de brillantez, ha puesto de manifiesto la tendencia anclada en el Dasein a someterse al imperio de la habladuría, termine por construir él mismo un pensamiento de alcance pretendidamente ontohistórico, pero apoyado acríticamente en gran medida en un conjunto de «ismos» que escapan a toda posible acreditación fenomenológica? Desde este punto de vista, la lectura de muchos pasajes de los Cuadernos negros que irradian una arbitrariedad tosca e irritante, por muy desagradable que pueda resultar, no deja de ser una experiencia importante, incluso imprescindible, para quienes se interesan verdaderamente por el pensamiento de Heidegger. En efecto, ayuda a comprender que también aquí, como en tantos otros casos, el único camino transitable no puede ser sino el del cultivo de una actitud ajena a todo fanatismo dogmático, sea de corte defensivo o condenatorio. Sólo así se estará en condiciones de adoptar una perspectiva de serena distancia, que permita aprender no sólo de los muchos y admirables aciertos de un filósofo extraordinariamente creativo y penetrante, sino también de sus errores y desvaríos, en ocasiones, espeluznantes.

 

 

Rozitchner: pensador niño y adulto

Con este título publicó en Revista eñe la escritora Maria Gabriela Mizraje una nota sobre la colección de obras del filosofo León Rozitchner publicadas recientemente por la Biblioteca Nacional. Esta nota señala brevemente cada uno de los 18 tomos pubicados, algunos reediciones de libros inencontrables por muchos años, otros compuestos de materiales ineditos, algunos de estos preparados por el propio autor para su edicion y otros editados por Cristián Sucksdorf y Diego Sztulwark, quienes curaron la edición completa.

Mizraje concluye su exposición con estas palabras:

Dichosos nosotros frente a su logro, pues, bajo el susurro de su trazo firme e insinuante, podemos recordar que si toda inflexión filosófica está situada en su contexto, no menos cierto es que ningún momento histórico podrá abolir jamás la reflexión. Políticas del ser y del poder, aura de los lenguajes y los tiempos, desde las fulguraciones de la historia hasta las premoniciones de la vida, León Rozitchner, con su filosofía ensoñada, nos ofrece un recorrido intenso, lleno de nombres propios, de revisiones y búsquedas de un más allá que es más acá que nunca cesa.

No se trata sin embargo de una edición completa. Así, en el volumen intitulado Hegel Psiquico (I), se aclara que este es parte de un manuscrito mayor, que se espera poder publicar en su totalidad mas adelante, aunque probablemente no como parte de este proyecto editorial. El cambio de autoridades en la BN, resultado de los cambios politicos en Argentina no parece por el momento propicio para esta empresa liderada por el ex-director de la BN, fuertemente identificado con la administracion anterior.

Es una pena pero inevitable que la imagen de este gran filosofo contestatario despierte recelos en las nuevas autoridades, o por lo menos asi lo sospechan los editores. En todo caso, nos cabe aun digerir estos 18 volumenes, ya sea reediciones o nuevas pubicaciones, e iniciar la recepcion activa de este legado.